Quienes somos
Entre mayo y septiembre de 2004 un grupo de periodistas, economistas, abogados, administradores, politólogos, entre otros, decidimos impulsar un proyecto periodístico profesional e independiente dirigido a los tomadores de decisiones de los sectores privado, público y académico interésados en lo que ocurre en México.

Así nace la versión impresa de El Semanario de Negocios y Economía, en octubre de ese año. Posteriormente, en 2005, se lanzó una versión para Internet del impreso y en abril de 2007 nace El Semanario Sin Límites, un diario electrónico de negocios, economía y política que ofrece "entendimiento de la información" en tiempo real.
El Semanario Sin Limites

Av. Revolución Núm. 1181, Piso 3 Col. Merced Gómez,
Delegación Benito Juárez, México, D.F. C.P. 03930,
Teléfono: (55) 9117-2000
Desde el interior del país: 01 800 087 2002
Editor Web
Tomás de la Rosa
Publicidad
Ethel Oropeza
Director Agencia Información
José Miguel Moreno
Coordinador
Jesús Ugarte
Jefe Monitoreo Medios
Miguel Uriarte
El Semanario
Director General
Samuel García
Editor
Claudia Villegas
Editores Asociados
Zacarías Ramírez, Jonathán Torres
Consejo Editorial
Gerardo Adame, Gustavo Cantú, Luís de la Calle, Samuel García, Timothy Heyman, Rossana Fuentes-Berain, Jorge Buendía, Luís Javier Solana, Javier Solórzano, Oscar Vera, Claudia Villegas.
Colaboradores
Dolia Estévez (Washington, D.C.), Ángel Jozami (Madrid), José de Haro (Nueva York), Luís Ramón Carazo, Isaías Robles
Opinión
Luís Rubio, Luís de la Calle, Óscar Vera, Carlos de Buen, Carlos Ruiz Sacristán, Jorge Sicilia, José Miguel Moreno, Manuel Tron, Jorge Buendía, Carlos Ponce.
Arte y Diseño
Kyoshi Hayakawa
Fotografía
Fernando Luna
Gerente Comercial
Publicidad
Ethel Oropeza
Suscripciones
Karina Olvera
Prensa de Negocios S.A. de C.V.
Política editorial

1. En la libertad de prensa como condición indispensable para que una población informada, en un marco de democracia, tome las decisiones que más convengan a sus intereses.

2. En el periodismo profesional e independiente que busca informar con veracidad y apela al razonamiento crítico de sus lectores.

3. En el ejercicio de un periodismo en favor de la libertad y la tolerancia, como principios que deben guiar la vida democrática en un estado de derecho, y que derive en el respeto a los derechos humanos en un entorno de paz, que favorezca el florecimiento de los individuos y sus proyectos.

4. En la independencia editorial, por lo que los contenidos serán ajenos a cualquier interés particular de partido político, organización social, religiosa o empresarial.

5. En el respeto a la vida privada de las personas.

Bajo estas convicciones todos quienes laboramos y colaboramos en Prensa de Negocios, S.A. de C.V., hemos firmado el siguiente Código de Ética:

1) Los periodistas de El Semanario proporcionarán a sus lectores información veraz y oportuna, sin deformarla o tergiversarla y en el contexto adecuado para su comprensión. Omitir datos cuya ausencia cambia el sentido de la información, o publicarlos a conciencia de su falsedad quebrantan la ética periodística.

2) El periodismo debe actuar en favor de la libertad en su sentido más amplio, de la democracia, el estado de derecho, la paz, el respeto de los derechos humanos y la tolerancia entre las personas y entre los países.

3) El Semanario no publicará, ni se hará eco de opiniones que discriminen por razones de religión, raza, sexo, afiliación política, clase social o nacionalidad.

4) Los periodistas de El Semanario deben respetar la vida privada de las personas y desarrollar su labor sin caer en la difamación, la injuria o la calumnia.

5) Ningún periodista puede ser obligado a escribir o hacer algo contrario a los valores éticos establecidos en este código, ni puede ser obligado a escribir algo en contra de sus creencias.

6) Los periodistas no pueden usar los privilegios derivados de esta profesión para obtener beneficios personales o para favorecer a terceros con fines ajenos a su labor en El Semanario.

7) La información obtenida por El Semanario y sus periodistas no podrá ser usada para beneficio personal de ninguno de ellos ni de persona o medio de prensa ajeno a El Semanario, y sólo podrá divulgarse una vez publicada en él.

8) El Semanario y sus periodistas no pagan para obtener información o entrevistas. Es una falta a la ética periodística amenazar, extorsionar u ofrecer dinero o favores para obtener información. No es válido robar información, ni conseguirla por métodos indebidos como fingir ser otra persona, engañar, o grabar sin autorización.

9) Los periodistas de El Semanario no pueden aceptar regalos, favores ni gratificaciones en dinero o en especie.

10) Excepto en las páginas dedicadas expresamente a la opinión de articulistas o editoriales de la publicación, los periodistas no pueden volcar en ellas sus juicios de valor personales, sino que todo lo que escriban debe respaldarse con datos, fuentes o fundamentarse con argumentos claros.

11) Es una falta a la ética periodística el plagio o la violación de la propiedad intelectual.

12) Los periodistas de El Semanario tienen derecho a guardar el secreto profesional y la obligación de mantener la intimidad y anonimato de las fuentes que así lo soliciten. Sin embargo, siempre deben intentar primero convencer al entrevistado de que permita ser citado por su nombre, como garantía de veracidad para el lector; si el entrevistado no acepta ser citado, tiene razones fundadas para ello y esa información aporta al público un elemento importante, dicha información se incorpora al texto aclarando la solicitud de anonimato.

13) El Semanario respetará el derecho de las personas citadas o aludidas en los textos a responder, desmentir, disentir o corregir lo expresado y publicará un extracto representativo de las cartas que reciba en sus páginas. El periodista afectado por una carta de un lector también tendrá derecho de réplica. El Semanario corregirá, rectificará o aclarará en sus páginas, a la brevedad posible, los errores publicados que se detecten.

14) Las citas textuales se publicarán entrecomilladas con las mismas palabras usadas por el entrevistado, excepto que haya cometido un error claro de expresión, en cuyo caso, y si la modificación es mínima, se edita la frase sin alterar el sentido de la misma.

15) Los periodistas de El Semanario no publicarán datos o informaciones que no hayan sido confirmadas por fuentes fidedignas.

16) Las afirmaciones atribuidas a un entrevistado deben estar grabadas, con el consentimiento del entrevistado, y se deben conservar durante 3 meses.

17) Los periodistas de El Semanario no mostrarán los textos, las fotografías o cualquier elemento de contenido a nadie ajeno a su redacción hasta que no sean publicados en sus páginas. Si un entrevistado lo solicita, y con el fin de corregir errores, sólo se pueden mostrar antes de su publicación las afirmaciones atribuidas a él. Si se retracta de algún dicho, el periodista y El Semanario tienen el derecho de juzgar si se acepta la modificación o si se publica como fue expresado originalmente.

18) Los periodistas no se involucrarán en actividades laborales, empresariales, periodísticas, políticas, sociales o de otro tipo que provoquen un conflicto de intereses con su función periodística en El Semanario.

19) La independencia editorial es el más valioso patrimonio periodístico de El Semanario. Es independiente en sus contenidos editoriales de todo partido político u organización social, religiosa o de cualquier otro tipo; no defiende intereses particulares de ningún político ni de cualquier otra persona, ni de institución pública o privada alguna.

20) Las páginas identificadas con el nombre "Editorial", reflejan la opinión particular del Consejo Editorial de El Semanario, y las páginas señaladas como artículos de opinión reflejan las ideas de los articulistas, y sus afirmaciones no comprometen a El Semanario y corresponden únicamente a quien los firma.

21) El Semanario y sus periodistas no venderán sus contenidos de información y análisis. La actividad periodística será independiente de la actividad publicitaria. Las páginas con contenido publicitario deberán ser claramente identificables para el lector de manera que no se confundan con la información editorial.

El cumplimiento de este código es una obligación para todos quienes laboramos y colaboramos en El Semanario y una condición necesaria para que se cumpla el anhelo de lograr que este proyecto periodístico perdure a través del tiempo, basado en la credibilidad de la información que ofrece a sus lectores.