MÉXICO, octubre 30, 2009.- Tras el rally de ayer, el más virulento en Wall Street en tres meses, hoy los mercados tocan de nuevo retirada. Tanto el dato de ingreso y gasto personal de septiembre aplacaron el optimismo que detonó el dato del PIB ayer. Sí, el crecimiento en el tercer trimestre fue vigoroso, pero el trimestre terminó con menos fuerza de la que empezó y posiblemente esa mayor debilidad se transmita al cuarto trimestre. Ya con los mercados abiertos, los inversionistas tendrán que digerir el PMI de Chicago y la confianza del consumidor para la Universidad de Michigan, ambos para octubre, y el índice de costo del empleo para el tercer trimestre.
Tanto el ingreso como el gasto personal vinieron en línea con lo pronosticado. Sin embargo, el dato denota que las remuneraciones de los trabajadores siguen deprimidas como consecuencia de la crisis. Y con pocos ingresos, mucho desempleo, poco crédito y muchas deudas, el consumidor prefiere ahorrar salvo que el gobierno le ofrezca buenos incentivos para consumir, como sucedió con el plan de “dinero por carcachas”.
El ingreso personal se mantuvo sin cambios en septiembre luego de crecer un 0.1% en agosto (revisado a la baja de 0.2%), en tanto que el gasto de consumo personal se contrajo un 0.5% comparado con un incremento de 1.4% en el me anterior (revisado al alza de 1.3%).
Dado que los ingresos se mantuvieron sin cambios en tanto que el consumo fue menor, la tasa de ahorro como porcentaje de la renta disponible aumentó en 0.5 puntos porcentuales, de 2.8% a 3.3%.
En términos reales, descontada la inflación, y que es como se incorpora al PIB, las cifras fueron peores. Como el deflactor implícito del gasto aumentó un 0.1%, el ingreso personal se redujo un 0.1%, comparado con una caída de 0.2% en agosto, y el gasto de consumo registró un decremento de 0.6% luego de crecer un 1.0% en el mes previo.
El indicador de gasto de consumo personal, cuya reactivación es crucial para la recuperación de la economía en general al representar 2/3 del PIB, revela que sin los programas de estímulo, el consumo privado ha vuelto a languidecer. Y Wall Street mira con preocupación la tendencia del consumo privado sin el sostén de los estímulos públicos.
De modo que los futuros sugieren una apertura a la baja, si bien será moderada. Según escribimos esta nota, los futuros del S&P’s 500 pierden 2.3 pts y ajustados por “fair value” descienden 3.6 pts. Por otro lado, los futuros del Nasdaq 100 se negocian sin cambios pero ajustados por “fair value” caen 2.2 pts. Los futuros del Dow Jones ceden 23 pts.
En Europa, los mercados ofrecen un tono mixto. El Ftse-100 de Londres sube un 0.3%. Pero el Dax de Francfort cae un 0.5% y el Cac-40 de París un 0.2%. Asia se trepó al rally de ayer en Wall Street: el Nikkei de Tokio ascendió un 1.45% en tanto el Hang Seng de Hong Kong trepó un 2.29%.
El presentimiento de que la economía trae menos fuerza en el cuarto trimestre afecta al resto de variables. La tasa del bono de 10 años se reduce a 3.46% y el dólar se fortalece un poco contra el euro, que cotiza esta mañana en 1.4797. En consecuencia, el precio del crudo baja 68 centavos a 79.19 dólares en tanto que la onza de oro cae 3.4 dólares a 1,043 dólares.
Todavía el rumbo del mercado puede cambiar con las cifras del PMI de Chicago y con la confianza del consumidor de Michigan.
El PMI de Chicago, en contraste con el ISM manufacturero y no manufacturero, sigue mostrando cifras por debajo de 50.0. Para octubre, la cifra que se estima es de 49.0 frente a 46.1 en septiembre, lo que implicará ya un ritmo de contracción muy bajo (una lectura por encima de 50 implica expansión respecto al mes previo, y por debajo, contracción).
Por otro lado, la lectura preliminar para octubre de la confianza del consumidor de Michigan bajó a 69.4 comparado con 73.5 en septiembre. La lectura final se estima un poco mejor, en 70.0.
En el frente corporativo, Chevron corrió la misma suerte que Exxon Mobil. El derrumbe del precio del crudo pegó a sus ingresos y beneficios. Sus ingresos se hundieron un 41% a 46,600 md, y en consecuencia los beneficios por acción se desplomaron un 51%, a 1.92 dólares, comparado con 3.85 dólares un año antes. Aunque no tenemos la cotización de Chevron en el pre-mercado, Exxon Mobil cae un 0.6% luego de que ayer apenas cerrara sin cambios.
Por otro lado, la pérdida de Alcatel-Lucent se amplió a 269 md al verse afectado esta compañía de telecomunicaciones por los recortes de gasto de las compañías de telefonía, sus principales clientes. En el pre-mercado, Alcatel-Lucent se hunde 6.7%. (El Semanario Agencia, ESA)