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A LA MITAD DEL CAMINO

  Jorge Buendía

> Estamos literalmente a la mitad del camino, a punto de cumplir tres años del gobierno de Felipe Calderón. A pesar de que todavía falta mucho trecho por recorrer, el gobierno federal despide un aroma a desgaste y pesimismo. La carencia de expectativas positivas, pues. Sin lugar a dudas, los aires de derrota tienen que ver con la amplia ventaja del PRI en las elecciones intermedias de julio de este año. Si los comicios intermedios son un referéndum sobre la gestión presidencial, el referéndum arrojó un rotundo ¡No!

> Los motivos del disgusto son claros: una economía en crisis que se traduce en desempleo e inflación, que aunada al ya largo combate contra el narco no permite ofrecer resultados positivos al electorado. Esto se refleja en las cifras de aprobación presidencial. De acuerdo con la última encuesta de Consulta Mitofsky, Calderón se encuentra en el punto más bajo de su sexenio con 58% de aprobación y 40% de rechazo. Uno puede compartir el argumento presidencial sobre el manejo adecuado de la crisis, pero esto no basta para ganar la simpatía ciudadana.

> Desafortunadamente para el Presidente, la derrota electoral constriñe los derroteros de su gobierno para el último tramo. Sujeto a, incluso a merced de, la voluntad priísta en el Congreso, la administración calderonista no atina a definir la agenda. Más aún, el Presidente cometerá un error si no percibe que la agenda legislativa le traerá más derrotas que triunfos y más sinsabores que placeres. En este sentido, el cierre de Luz y Fuerza del Centro es y debe ser un aliciente para el gobierno de Calderón: es prueba de que puede lograr avances importantes en áreas estrictamente bajo su jurisdicción y control. El reto es encontrar estas áreas de oportunidad y aprovecharlas oportunamente.

> La coyuntura es desfavorable para el Presidente y su partido. En lo inmediato, la reciente aprobación del presupuesto deja un sabor amargo para el PAN y la administración federal. El PRI hizo uso de su mayoría y controló el proceso presupuestal beneficiando a los estados tricolores. La agenda legislativa en suma no augura nada bueno para el PAN. La agenda está en manos del PRI.

> El 2010 tampoco luce promisorio para Acción Nacional. En el plano electoral, habrá elecciones para gobernador en 11 entidades. Ocho de ellas están en manos del PRI, dos en manos del PAN (Aguascalientes y Tlaxcala) y una la gobierna el PRD (Zacatecas). Todo parece indicar que, en el mejor de los casos para el partido del Presidente, el statu quo se mantendrá y podrá retener sus dos gubernaturas, aunque hay indicios de que la contienda en Aguascalientes será altamente competida y con la posibilidad de alternancia partidista. 

> En todo caso, el PRI ganará la gran mayoría de las contiendas para gobernador que se celebren en 2010 y muchas de ellas las ganará por amplio margen. Esto es sin duda desalentador para el partido gobernante, particularmente porque 2010 es prácticamente la antesala de la elección presidencial. Las cosas no pintan bien para el PAN con miras a 2012. Aunque no hay que olvidar que tampoco pintaban bien en 2004 y al final Acción Nacional se alzó con la victoria.



  
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